Una característica propia de Los Perales es, en sus contenidos, el intento de
mirar la vida desde el espíritu del Evangelio, en muchas canciones retomándolo
casi textualmente. Basta con poner atención a sus letras para advertirlo. En
esto se marca una cierta distancia de la piedad más tradicional.
Y en cuanto a lo que puede ser lo más llamativo, su música, Los Perales
propone incorporar ritmos latinoamericanos. Esto, que pareciera novedoso, no
lo debería ser tanto. Los primeros cristianos cantaron sus himnos al modo en
que lo hacían los judíos o los griegos en sus fiestas. Asimismo, el llamado
canto gregoriano no difería mucho del cantar medieval. Por otra parte, las
cantatas de Bach, asumidas como una expresión insigne de la “música
religiosa”, tampoco se distancian de sus cantatas profanas. Más tarde, por
razones históricas y también teológicas, el ámbito de lo sagrado se fue
separando progresivamente de la vida. No obstante, en los años sesenta, de
profunda renovación eclesial, se dieron a conocer misas africanas, criollas,
campesinas, chilenas. También se reconoció su lugar a los bailes religiosos.
Pues bien, el Conjunto Los Perales desea prolongar ese intento de rezar con la
alegría, el ritmo y el alma del pueblo, asimilando sus propias formas de
expresividad. Puesto que la relación con el Dios de la vida se despliega en la
propia vida, no en otra parte; que el mundo de lo sagrado no es más que una
mirada específica, desde la fe, hacia el mismo mundo llamado profano. Para
Dios, esas distinciones no existen.
¿Hacia dónde apunta la producción de Los Perales? Sus canciones, que son
más de ochenta las grabadas, han surgido en momentos y circunstancias
particulares. Pero si se quisiera hacer un balance de sus rasgos principales,
podría sostenerse que, desde el punto de vista pastoral, se orientan hacia
objetivos diferentes y complementarios. En efecto, algunas de ellas son
susceptibles de uso litúrgico, pudiendo ser cantadas en misas, bautismos,
funerales. Otras, sin embargo, siendo también adecuadas para la liturgia,
expresan mayor recogimiento e interioridad, y pueden servir como alimento de
la oración personal y comunitaria. Las hay, por fin, de un tercer tipo. Son
canciones que reproducen pasajes bíblicos y pueden apoyar la evangelización,
en especial cuando la letra del canto se complementa con imágenes en una
propuesta audiovisual. Uno de los proyectos de Los Perales es el de editar en
un álbum triple, una selección de canciones agrupadas de acuerdo a estos tres